La Selección Argentina llegó a Miami con un operativo de seguridad mayor al número de hinchas presentes. La mayoría de los simpatizantes prefirió mantenerse en South Beach y solo unos pocos se desplazaron hasta Fort Lauderdale, donde se encuentra el hotel de concentración previo al encuentro contra Cabo Verde, por los octavos de final del Mundial 2026. Lionel Messi descendió del micro, levantó su mano izquierda para saludar a los fanáticos que aguardaban en el hotel, quienes finalmente se conformaron con verlo desde la distancia.
Según pudo confirmar Clarín, el operativo de seguridad fue equiparable al de la llegada de un presidente. Dos drones sobrevolaban la zona con sirenas y luces reflectoras, mientras que patrulleros y motos escoltaron a la delegación desde el aeropuerto de Fort Lauderdale.
La salida del avión desde Kansas City registró una demora de una hora debido a una tormenta eléctrica en Miami que obligó al cierre momentáneo del aeropuerto. Varios vuelos fueron desviados a Orlando durante ese lapso.
Unas 200 personas se acercaron al hotel Dalmare, ubicándose en los dos accesos principales. Al arribar el micro azul, jugadores y cuerpo técnico descendieron con rapidez para dirigirse al comedor, donde los esperaba la cena.
A diferencia del hotel en Kansas City, éste no está cerrado exclusivamente para la Selección Argentina. Hay otros huéspedes en las instalaciones, aunque algunos ascensores fueron bloqueados para uso exclusivo del equipo albiceleste.
La mayoría de los aficionados optó por reunirse en Miami Beach. Allí, este jueves desde las 16:00 –con una convocatoria que comenzará desde las 13:00– se realizará el tradicional banderazo, que se prevé contará con la mayor asistencia registrada hasta ahora en las sedes de Kansas y Dallas.
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